When I laugh, I laugh really loud. You have to hurt yourself laughing or it's no good.
Cuando me río, me río a todo dar. Tiene que llegar a dolerte cuando te ríes, si no, no vale la pena.:)
*No time for blogging!
*Felices fiestas!
Esta semana vamos cerrando el año académico... ahhh, por fin...
Todavía no soy "libre", pero me enviaron este video, y tengo que compartirlo porque me impresionó mucho...
Lo sacaron de esta página, que es de unas personas que enseñan a nadar a los niños de entre 6 meses y 6 años de manera tal que aprenden a voltearse en el agua, ponerse boca arriba y flotar! Increíble... al menos yo no lo había visto nunca y menos me hubiera imaginado que pudieran niños tan pequeños mantenerse en esa posición tanto rato...
O sea, una cosa es saber que los bebés y niños pequeños por reflejo nadan, y otra es que sepan flotar largo rato como técnica de sobrevivencia para evitar ahogamientos, que es la idea de este aprendizaje.
Lo mejor es el final del video... véanlo.
Espero que no pase por aquí nadie que haya sufrido de cerca o de lejos la pérdida de un niño en un accidente de piscina o por el estilo, porque de sólo ponerme en el caso me duele ver el video... la idea es difundirlo porque es interesante y ojalá se masificara esta técnica (que no sé bien cuál es, pero el resultado es maravilloso)...
Lo que me falta ahora es apego con el blog... :P
Qué manera de tener posts atrasados para leer y comentar! Una locura...
Falta tiempo a fin de año... hay que leer, estudiar, armar trabajos (en grupo!), y encima, profesores como éste que muy in-disimuladamente me castiga con nota por pensar como pienso. ¿Pueden creer que después de un 6,0 en un trabajo y un 7,3 (ja!) en otro, ahora nos ha puesto un 4,4 en el último? No digo que el trabajo estuviera perfecto (seguramente no lo estaba ni éste ni el de 7,3) pero estaba ok, bien hecho, como los otros...
Se me han ocurrido tantas cosas para postear estos días, pero se me ocurren en la ducha, en la cama, en la bicicleta, en el supermercado... y después se me olvidan... Quizás debería andar con una libretita donde anotar esas ideas sueltas, ¿no?
Ahora estoy muriendo de sueño, pero la Teletón me tiene enganchada... Mañana vamos al banco...
Déjenme que les hable un poco del apego, y de lo que se considera un apego seguro e inseguro.
Del apego yo vengo leyendo hace tiempo, y ahora acabo de aprender un montón más de este tema que me fascina y apasiona, y del que espero saber mucho más más adelante.
Aquí voy a dejar sólo algunas ideas "sueltas" porque escribirlo todo sería muy largo... Lo más extenso será la caracterización de cada tipo de apego, espero que les interese y les sirva.
-Si bien el contacto físico es necesitado por el bebé, el apego no es un asunto meramente físico (lactancia, colecho), sino que más que de seguridad emocional.
-El apego se construye a través de las conductas de apego del niño hacia la madre (o padre, o cuidador) y la respuesta de la madre a ellas.
-Estas conductas de apego son el llanto cuando es muy pequeño, las caras que pone, el buscar a la madre con la mirada, el caminar hacia ella, etc., y se manifiestan cuando el niño ha perdido el equilibrio físico, fisiológico o emocional (si el niño tiene calor, hambre, está aburrido, se siente solo, aburrido, tiene miedo, sueño, etc., va a "pedir ayuda").
-Las conductas de apego tienen carácter evolutivo y se relacionan con el instinto de supervivencia (para sobrevivir, el bebé o niño depende 100% de la capacidad de respuesta del adulto que lo cuida).
-Que la relación de apego con su cuidador sea segura o no depende del adulto. Los adultos construímos un apego seguro o inseguro según cómo respondamos a la conducta de apego del niño. Si respondemos con rapidez, efectivamente, coherentemente (siempre igual), etc., el niño va construyendo un modelo mental de seguridad, sabe qué esperar de su figura del apego.
-Si por el contrario se deja llorar al bebé, si a veces se le hace caso y otras no, si a veces se responde de una forma y otra no, si no se "conecta" con lo que nos comunica, el niño construye en su mente una sensación de desamparo e inseguridad: no sabe qué esperar de sus cuidadores.
-Muchas veces estos niños dejan de llorar porque saben que no se les escuchará ("desesperanza aprendida").
-La manera en que los padres responden a las necesidades de sus hijos enseñan a los hijos conductas sociales de respuesta.
-Hay 3 formas de apego: seguro, inseguro ansioso ambivalente, inseguro ansioso evitativo. A su vez, cada estilo de apego tiene diferentes grados de intensidad.
-El apego seguro se da cuando el niño sabe que el cuidador va a responder a sus conductas de apego. El niño tiene esperanza en la respuesta del cuidador, y conoce sus reacciones. Ante la separación de la madre en un lugar extraño (hay un experimento sobre esto, pero se puede tomar como ejemplo lo que pasa en el jardín infantil el primer día también) el niño siente estrés pero es capaz de regularlo porque sabe que la madre no lo está abandonando. Este tipo de niños llaman a la madre, preguntan por ella, se ponen inquietos, puede que lloren, pero no explotan en llanto desesperado porque saben que volverá, tienen esa seguridad construída, y cuando la madre vuelva le preguntarán a dónde fue, pedirán contacto físico un momento (hasta recuperar el equilibrio interior de sentirse tranquilos) y todo volverá a la normalidad. Estas madres tienden a avisarle a los niños que habrá una separación y decirles que van a volver.
-El apego inseguro ansioso ambivalente es cuando no hay una coherencia ni esquema conocido por el niño en las respuestas del cuidador. El adulto a veces lo atiende, a veces no. A veces lo hace de una manera, a veces de otra. A veces está, a veces desaparece.
Ejemplo típico: cuando las mamás se van sin despedirse a escondidas, a veces con la mejor intención de que el niño no sufra, pero en realidad es peor para el niño y se está destruyendo la relación de apego seguro. A veces estas madres también recurren a engaños como inventar que van a salir un ratito, pero en realidad no volverán en horas, o dicen que van a buscar algo, y cambian la versión varias veces al ver que el niño no les cree (dicen que van a llamar por telefono, despues que van al baño, despues que van a comprar, etc). Estos niños no saben regular sus niveles de estrés ante la separación, necesitan un contacto físico con la madre permanente justamente porque no saben si en 5 minutos más contarán con ella o no. Además, muchas veces estas madre no tienen "sincronía afectiva" con sus hijos. Es decir, el niño está llorando por algo que lo angustia, y la mamá con una gran sonrisa lo intenta entusiasmar para que juegue o lo intenta distraer, sin preguntarle "¿qué sientes?", "¿cómo podemos solucionar esto?", no conecta con las emociones del hijo. Ante la separación de la madre en un lugar extraño estos niños lloran mucho, se angustian y no pueden auto-calmarse, y al volver la madre pueden pegarle o tirarle el pelo para mostrarle su frustración y enojo poque los dejó solos.
-Los niños con apego inseguro evitativo son aquellos que suelen nunca angustiarse en apariencia, cuando en realidad lo que hacen es no demostrar conductas de apego (aunque sienten la angustia y el estrés). Estos niños han aprendido que no se responderá a sus conductas de apego y tienden a regular su angustia y estrés por sí mismos. Son los niños que si son separados de la madre se concentran en alguna otra cosa y no la llaman, ni buscan, ni demuestran nada cuando ésta vuelve. Muchas veces se confunde a estos niños con "niños seguros" (porque no lloran ante la separación, incluso algunos parecen "el eterno niño feliz") pero en realidad que el niño no necesite a la madre, ni la busque, ni se "reencuentre" con ella, muestra que el vínculo es inseguro, o que quizás ha estado siempre al cuidado de diferentes personas, por lo que no ha podido establecer un vínculo seguro con ninguna en particular, ni siquiera con la madre.
-Estas respuestas arriba mencionadas ante la separación en un lugar extraño (el experimento es en un lugar extraño porque lo desconocido implica una angustia para el niño; en su propia casa sabe qué esperar, pero en este lugar extraño está alerta y no sabe qué pasará) es lo esperado para edades de 3-4 años por una cosa de madurez y por las caracterísiticas de esta etapa (pensamiento preoperacional).
-A partir de aproximadamente los 6 años, un niño con apego seguro ya no necesita buscar a la madre ni se angustiará cómo lo hacía.
-Los casos extremos (recuerden que hay una escala) de apego inseguro evitativo e inseguro ambivalente son casos de riesgo, de niños que en la adolescencia muestran conductas violentas o depresivas o de ansiedad (nadie es como es por nada, siempre hay una razón detrás, y yo pienso que los padres somos constructores de gran parte de la personalidad de nuestros hijos, de su seguridad, de su autoestima, de su capacidad empática... uf!)
-El contacto inicial con el recién nacido (contacto piel con piel, establecimiento de la lactancia) durante las primeras 12 horas es muy importante para sensibilizar a la madre frente al recién nacido y mejorar así su capacidad de respuesta a las conductas de apego del bebé. Es decir, ese contacto físico facilita el establecimiento de un buen vínculo de apego y es altamente recomendado.
-La capacidad de respuesta de los cuidadores se relaciona con la calidad de su propio vínculo de apego en la niñez. (Es decir, niños que tuvieron un vínculo inseguro, serán adultos a los que les cueste más establecer un vínculo seguro con sus hijos, pero esto es modificable con terapias).
-En la relación de apego es muy importante la reparación. Todos nos equivocamos porque no hay padres perfectos. Lo que más importante es la intención de querer conectar con nuestros hijos (sincronía afevtiva), y si nos equivocamos o debemos separarnos de ellos en algún momento, darles nuestro tiempo al volver, eso ayuda a que se construya un vínculo seguro. Es decir, el daño es reversible.
-A propósito de lo mismo: los niños separados al nacer (prematuros o enfermos que estuvieron en incubadoras) pueden generar más adelante un vínculo de apego seguro si más adelante cuentan con cuidadores alertas y que responden a sus conductas de apego de manera efectiva. Lo mismo pasa con los niños adoptados.
En conclusión, un niño que llora al separarse de su madre en el jardín infantil es normal y es síntoma de una relación de apego segura. Un niño que no demuestra ningún tipo de angustia al separarse no tiene un apego seguro. Y uno que llora y se aferra a la madre tampoco.
Pero no hay que simplificar tanto, porque las conductas del apego se observan también en el niño durante el juego, en el reencuentro, frente a una situación de riesgo, etc.
Ojo, que todo esto no sale de una columna de opinión, sino que hay estudios comprobados (les menciono algunos autores: Ainsworth, Cassidy, Bowlby, Stern, Tronick) al respecto, eso es súper importante.
Este tema me encanta pero no hay que culpabilizarse ni obsesionarse. Yo creo que la importancia de que estos temas se discutan y se investiguen radica en que sirven para reflexionar cómo lo está haciendo uno y la sociedad en general, cambiar ciertas cosas, buscar estrategias. O sea, sirve para mejorar. Lo hecho, hecho está, por suerte casi todo puede ser reparable.
El mismo profesor del post anterior (ver más abajo) nos decía que él quitaba puntaje cuando en los trabajos le hablaban de "el niño" o "los niños", en vez de poner "el niño y la niña", "los niños y las niñas"...
El curso en general comentó algo así como: "ayyy, cómo puede bajar puntos por eso"...
Y él dijo que lo hacía para castigar el pensamiento machista, porque hoy por hoy las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres (¿no los tuvieron siempre?), que no estamos por debajo de nadie y que usar el lenguaje machistamente es una manera de mirar en menos a la mujer, etc., etc.
Para mi gusto personal, es tontera.
Yo le dije que a mí como mujer nunca me había molestado ni me molestaría que se diga "el hombre ha descubierto muchas medicinas...", porque subentiendo que se refieren genéricamente a hombres y mujeres.
De hecho si se habla de "el hombre" o "el niño", se piensa en "la humanidad", "hombres y mujeres", o "niños y niñas". En cambio si decimos "la mujer" o "la niña" es mucho más específico.
El profesor me soltó el argumento de la discriminación, me habló de que en los jardines del Estado lo que tienen más presente es siempre referirse a "niños y niñas" para que haya inclusión e igualdad de géneros, etc, etc...
Los jardines del Estado... ja! No me venga a hablar de los jardines del Estado... mire que no me extrañaría que una de las grandes preocupaciones fuera un detalle como ése en vez de otras problemáticas de TRATO hacia los niños mucho más importantes.
Yo le dije (sí, en esta clase perdemos muuucho tiempo, él es así, nos cuenta historias todo el tiempo y es como tirar mi dinero al basurero pero elegantemente) que lo que importa en realidad es el fondo y no la forma. Que uno puede decir "el hombre" o "los hombres y las mujeres", pero eso no significa nada si no hay una intención detrás. Le dije que era como que en EEUU no se debe decir "fat" sino que "big", pero según la intención puedes decir cualquiera de los 2 adjetivos y ser muy, muy ofensivo, o no serlo.
Él dijo que era distinto ya no sé porqué, y que yo era machista, y que yo no iba con los nuevos conceptos de la Educación Infantil...
Yo le dije: "A propósito de Educación Infantil y discriminación, ¿no habla usted siempre de las educadoras, como si no hubiera educadores? Es cierto que hay menos, pero los hay, y valen lo mismo que las educadoras, así que deberíamos referirnos a LOS educadores, no? Si no, también está discriminando...".
...dijo que no era lo mismo, porque eso era generalizar basado en la mayoría.
Qué caso tiene.




